Las adicciones constituyen un fenómeno complejo que trasciende el ámbito individual, afectando a la salud física, mental y a las relaciones sociales de quienes las padecen. Lejos de responder a una única causa, se trata de un trastorno crónico en el que intervienen factores biológicos, psicológicos y socioculturales, lo que exige un abordaje integral y especializado.
En este contexto, el papel de centros como Psicólogos y Coaching resulta especialmente relevante, al apostar por un enfoque cercano y comprensivo que prioriza la empatía, la reducción del estigma y la construcción de un vínculo terapéutico sólido. Este modelo permite no solo identificar los factores que alimentan las adicciones, sino también ofrecer herramientas prácticas para gestionar los desencadenantes y favorecer un cambio sostenido en el tiempo, mediante intervenciones personalizadas que integran distintas corrientes terapéuticas.
A partir de esta perspectiva, la entrevista con Frederick Michael T. Bishop, director terapéutico de Psicólogos y Coaching, se orienta a profundizar en cuestiones clave como la comprensión del origen de las adicciones, la identificación de patrones de conducta, el manejo de los impulsos, el papel del entorno familiar y la importancia de un acompañamiento profesional que facilite una recuperación progresiva y duradera.
Desde la experiencia clínica, ¿por qué resulta clave abordar las adicciones desde la comprensión y no desde el juicio?
Cuando una persona siente que va a ser juzgada, lo primero que aparece es la resistencia. La comprensión reduce esa barrera. Entender la adicción no como un fallo personal, permite que la persona se abra, confíe y se implique en el proceso. Ese cambio de mirada es el primer paso real hacia la recuperación. En el centro, este enfoque se trabaja desde el primer contacto, creando un espacio terapéutico seguro, ya sea en sesiones individuales o en terapia de apoyo, donde se prioriza la expresión emocional sin juicios.
¿Qué factores suelen estar detrás del desarrollo de una adicción?
No hay una única causa. Normalmente se combinan factores biológicos, como cierta predisposición, con aspectos emocionales como la ansiedad o la baja autoestima, y también el entorno social. Muchas veces la adicción aparece como una forma de gestionar un malestar que la persona no sabe cómo afrontar de otra manera.
Por eso, el abordaje en consulta incluye explorar tanto la historia personal como las dinámicas actuales, utilizando enfoques como el acompañamiento estilo minnesota y ACT para entender el origen y mantener el cambio.
¿Cómo se trabaja la identificación de los desencadenantes en terapia?
Se analiza el contexto en el que aparece la conducta: emociones, pensamientos, situaciones concretas. A partir de ahí, se ayuda a la persona a reconocer esos patrones y a anticiparse. Este trabajo es fundamental porque permite sustituir la reacción automática por una respuesta más consciente.
En muchos casos, se combina con asesoramiento práctico y herramientas específicas que facilitan la detección temprana de estos desencadenantes en el día a día.
¿Qué tipo de herramientas prácticas se utilizan para gestionar los impulsos?
Se emplean técnicas sencillas pero muy eficaces, como el control de estímulos, la regulación emocional o la reestructuración de pensamientos. También se trabajan hábitos alternativos que aporten bienestar. La idea es que la persona recupere progresivamente la sensación de control sobre su conducta.
Desde el centro, este trabajo se apoya en diferentes metodologías que permiten desarrollar estrategias concretas, y en algunos casos en dinámicas grupales donde se refuerza el aprendizaje compartido.
¿Qué papel desempeña la familia en el proceso de recuperación?
Es fundamental. Una familia informada y comprensiva puede convertirse en un gran apoyo. No se trata de sobreproteger, sino de acompañar de forma adecuada, estableciendo límites saludables y evitando dinámicas que refuercen la adicción. Por eso, en muchos procesos se incorpora la terapia familiar o de pareja, con el objetivo de mejorar la comunicación, reconstruir la confianza y generar un entorno que favorezca la recuperación.
¿Cómo se mantiene la motivación en un proceso que puede ser largo y con recaídas?
La motivación no es constante, por eso se trabaja día a día. Cuando la persona entiende esto, puede retomar el camino sin culpa y con más herramientas. Además, el acompañamiento continuado, ya sea a través de terapia individual o de otros formatos como el seguimiento terapéutico, permite sostener ese compromiso y adaptar las estrategias según evoluciona cada caso.
¿Cómo pueden las personas interesadas en tratar sus adicciones ponerse en contacto con el centro?
Frederick Michael T. Bishop
Director terapéutico
Centro: Psicólogos y Coaching
Web: www.psicologosycoaching.es
Ficha de Google: Psicólogos y Coaching - Terapia y Desarrollo Personal en Madrid


