Entre las infecciones cutáneas más comunes en climas cálidos y húmedos, la pitiriasis versicolor —también conocida como tiña versicolor— destaca por su alta incidencia en adolescentes y adultos jóvenes. Aunque no representa un riesgo médico grave, puede generar impacto estético y afectar la autoestima de quienes la padecen.

Desde su consulta dermatológica en Loja, la Dra. Janeth Arévalo aborda esta afección con un enfoque clínico personalizado, orientado a ofrecer un tratamiento dermatológico efectivo y adaptado al tipo de piel de cada paciente.

Diagnóstico preciso y tratamiento con base médica

Causada por un crecimiento excesivo del hongo Malassezia, presente de forma habitual en la superficie de la piel, esta condición se manifiesta mediante parches de distintos tonos —más claros o más oscuros que la piel circundante— que suelen aparecer en el cuello, el pecho, la espalda o los brazos. Aunque no es contagiosa ni dolorosa, puede provocar picor leve o descamación, y su naturaleza recurrente exige un control adecuado.

El primer paso en el manejo de esta infección es confirmar el diagnóstico mediante valoración profesional. En consulta, la Dra. Janeth Arévalo emplea métodos de observación clínica y, si es necesario, técnicas complementarias para descartar otras alteraciones pigmentarias. El tratamiento dermatológico más habitual incluye la aplicación de antifúngicos tópicos —como ketoconazol, clotrimazol o sulfuro de selenio— y, en algunos casos, antifúngicos orales para lesiones extensas o persistentes.

Se recomienda además el uso de jabones neutros, evitar el exceso de humedad y mantener una adecuada higiene cutánea, especialmente en personas con piel grasa o predisposición a sudar en exceso. La individualización del tratamiento permite mejorar los resultados y minimizar el riesgo de recurrencia.

Alternativas naturales y acompañamiento preventivo

Algunos productos de origen natural, como el aceite de árbol de té, el aloe vera o el aceite de coco, pueden complementar el tratamiento médico bajo supervisión, gracias a sus propiedades antifúngicas y calmantes. Sin embargo, no sustituyen la intervención clínica cuando la infección está avanzada.

La pitiriasis versicolor es una afección controlable, pero propensa a reaparecer si no se actúa sobre los factores desencadenantes. Desde su experiencia en dermatología clínica y estética, la Dra. Janeth Arévalo destaca la importancia de la educación del paciente, el seguimiento profesional y la prevención como pilares de una atención integral y eficaz en este tipo de trastornos cutáneos.